Acciones buscan recuperar espacios públicos y combatir riesgos para vecinos

Comas.- La Municipalidad de Comas, mediante sus equipos de Fiscalización y Serenazgo nocturno, ejecutó un operativo conjunto que culminó con la clausura de licorerías y comercios que ofrecían bebidas alcohólicas fuera del horario autorizado, afectando la seguridad y la convivencia pacífica en el distrito.

El subgerente de Fiscalización, Abel Peralta, informó que estas acciones forman parte de un plan estratégico para recuperar los espacios públicos y combatir actividades ilegales que propician el consumo de alcohol en la vía pública, situación que genera molestias y riesgos para los vecinos.

Estamos trabajando para recuperar los espacios públicos de nuestro distrito, combatiendo la venta de bebidas alcohólicas fuera de horario y el consumo de alcohol que perturba la tranquilidad de nuestros vecinos”, afirmó el funcionario municipal, reafirmando la política de orden y seguridad ciudadana en Comas.

Medida contra la informalidad y la inseguridad

La municipalidad precisó que no permitirá que las calles se transformen en cantinas clandestinas, donde la falta de control incentive hechos delictivos o situaciones peligrosas.

Por ello, se aplicaron sanciones y el cierre temporal de establecimientos que incumplen con las ordenanzas municipales relacionadas con el expendio de licor.

Estos operativos continuarán de manera inopinada, especialmente en zonas donde se han registrado reclamos vecinales, reforzando así la presencia de la autoridad y fomentando una mejor convivencia ciudadana.

Trabajo articulado por la tranquilidad del distrito

Las intervenciones nocturnas evidencian el compromiso de la gestión municipal por garantizar un entorno seguro, priorizando la protección de las familias de Comas y la prevención de desórdenes públicos.

Asimismo, se recordó a los propietarios de negocios que deben respetar los horarios autorizados y tramitar correctamente sus licencias de funcionamiento.

La municipalidad reiteró que continuará promoviendo una vida comunitaria más ordenada, con cero tolerancia a actividades que atenten contra la tranquilidad de los residentes y la imagen del distrito.