En el «Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer» Organización Calandria advierte impunidad persistente y demanda respuesta inmediata

Comas.- En lo que va del año 2025, 130 mujeres han sido víctimas de feminicidio en el Perú, según reveló Karol Ruiz Morán, representante de la organización Calandria en Comas, durante una actividad conmemorativa por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

El distrito de Comas registra tres casos, entre ellos el de Sheyla Cóndor, un hecho que conmocionó a los vecinos al ocurrir dentro de un condominio y tener como principal sospechoso a un policía, caso que —según denunció Ruizaún no encuentra justicia, ya que el feminicida se suicidó.

La vocera de Calandria brindó estas declaraciones en exclusiva para La Gaceta de Comas, subrayando la urgencia de fortalecer las acciones de prevención y respuesta del Estado frente a la violencia de género, una problemática que continúa creciendo y afectando de manera particular a zonas populares como el Cono Norte.

La ceremonia se realizó en la Plaza de Armas de Comas y congregó a representantes de la Municipalidad de Comas, equipos de la DEMUNA, organizaciones comunitarias y colectivos que impulsan la defensa de los derechos de las mujeres.

La actividad buscó visibilizar la gravedad de la violencia feminicida, promover la reflexión ciudadana y exigir un sistema de justicia más eficiente.

Durante el acto conmemorativo, los asistentes encendieron velas y levantaron la linterna de sus celulares como símbolo de memoria por las víctimas y solidaridad con las familias que aún esperan respuestas.

El ambiente se cargó de emotividad, especialmente al recordarse el caso de Sheyla Cóndor, cuyo asesinato permanece sin resolución pese al impacto mediático y el compromiso inicial de las autoridades.

Ruiz reafirmó que la organización Calandria mantiene un trabajo constante en el distrito, impulsando campañas de sensibilización, talleres de empoderamiento y acciones articuladas con entidades estatales.

Sin embargo, advirtió que estas iniciativas deben complementarse con un esfuerzo multisectorial firme y sostenido, pues “cada feminicidio es una vida arrebatada por la indiferencia y la impunidad”.

La problemática en Comas evidencia que la violencia contra la mujer sigue siendo una emergencia social que requiere respuestas urgentes.

Activistas de los colectivos presentes reiteraron el llamado a la ciudadanía para denunciar casos de acoso, agresión y amenazas, recordando que la prevención empieza en los hogares, escuelas y espacios comunitarios.

El acto concluyó con un encendido de vela y linterna de celulares, además de un compromiso conjunto para seguir impulsando acciones que garanticen la seguridad y la vida de miles de mujeres en el distrito y el país.