
Sicario ejecutó al suboficial delante de testigos y escapó en motocicleta
Comas.- La violencia criminal vuelve a golpear a Lima. Un agente de la Policía Nacional del Perú (PNP) fue asesinado a balazos mientras jugaba un partido de fulbito en una losa deportiva del distrito de Comas, en el norte de la capital.
El crimen ocurrió en un campo ubicado en la avenida Prolongación Trapiche y ha generado conmoción entre vecinos y familiares de la víctima.
La víctima fue identificada como Jairo Bernardo Gamboa Tineo, suboficial de segunda de la PNP, de 32 años. Según los primeros reportes, el agente se encontraba en su día de descanso y participaba de un partido recreativo cuando un sujeto ingresó al campo deportivo, lo reconoció y abrió fuego directamente contra él.
El ataque se produjo frente a varios testigos, quienes quedaron en estado de shock por la violencia del hecho.
Familiares del policía indicaron que el atacante habría identificado previamente a la víctima antes de disparar.
Un tío del agente relató que el agresor ingresó al lugar, observó a las personas presentes y se dirigió directamente hacia Gamboa Tineo para ejecutar el ataque a sangre fría. Tras los disparos, el policía murió en el lugar sin que los presentes pudieran auxiliarlo.
De acuerdo con las versiones preliminares, el asesino logró escapar en una motocicleta donde lo esperaba un cómplice, lo que refuerza la hipótesis de un ataque planificado.
Tras el crimen, agentes de la Policía Nacional del Perú llegaron a la escena para acordonar el área e iniciar las diligencias correspondientes, mientras especialistas realizan las investigaciones para identificar y capturar a los responsables.
El caso ha reavivado la preocupación por la creciente inseguridad ciudadana en Lima y Callao. Este asesinato ocurre en medio del estado de emergencia decretado por el Gobierno para enfrentar la ola de criminalidad que afecta a la capital.
Además, el hecho se suma a otro crimen reciente contra un miembro de la PNP, ocurrido días antes en el distrito chalaco de Bellavista, lo que evidencia el riesgo que enfrentan incluso los propios agentes policiales.
El suboficial Gamboa Tineo era padre de una niña de dos años, quien ahora queda en la orfandad. Su muerte ha causado profundo dolor entre familiares y compañeros de la institución, que exigen justicia y resultados rápidos en la investigación para esclarecer el asesinato.
Mientras continúan las diligencias, las autoridades buscan determinar el móvil del ataque y si el crimen estuvo vinculado a represalias, sicariato u otra modalidad delictiva.
El caso vuelve a poner en el centro del debate la eficacia de las estrategias de seguridad en la capital y la urgencia de medidas más contundentes contra el crimen organizado.






