Víctima denuncia a bancos por falta de alerta y reclama seguridad

Comas.- La comerciante Mayra Manrique Mendoza, vecina del distrito de Comas, denunció haber sido víctima de un robo cibernético por más de S/ 30,000 luego de recibir una llamada telefónica sospechosa que derivó en la sustracción de sus fondos y la obtención de préstamos no autorizados a su nombre.

El hecho ocurrió el 5 de agosto de 2025, cuando Manrique contestó una llamada que, en apariencia, provenía de una entidad confiable.

En medio de la comunicación, su teléfono celular presentó fallas, la pantalla quedó completamente oscura y, pese a sus intentos, no pudo cortar la llamada. Ante la imposibilidad de colgar, optó por retirar el chip para interrumpir la conexión.

Al reinstalar el chip y reactivar el equipo, la comerciante recibió una alerta del banco Interbank notificando la realización de varias operaciones no autorizadas.

Según explicó, además de transferencias ilícitas, los delincuentes accedieron a su cuenta y solicitaron préstamos a su nombre, comprometiendo gravemente su estabilidad financiera.

Lo más alarmante, indicó, es que el Banco de Crédito del Perú (BCP) —donde también tiene una cuenta— no emitió ninguna alerta sobre las transacciones irregulares.

Interbank me llamó, pero el BCP no me dijo nada. Cuando fui a reclamar, me dijeron que no podían hacer nada”, manifestó indignada.

Tras acudir a la comisaría de La Pascana para formalizar la denuncia, Manrique fue informada de que existen otros casos similares en la zona, lo que evidencia un patrón delictivo en el distrito.

La afectada considera que la falta de reacción oportuna de las entidades financieras facilitó el accionar de los ciberdelincuentes.

En su búsqueda de soluciones, la comerciante acudió a Indecopi, donde le advirtieron que el proceso de investigación sería extenso y que, mientras dure, tendrá que asumir el pago de la deuda generada por los criminales.

Esta situación, dijo, la deja en una posición de vulnerabilidad extrema, sin apoyo efectivo de las instituciones que deberían resguardar el dinero de los ciudadanos.

Con evidente frustración, Manrique expresó su malestar: “Ahora es más fácil guardar tu dinero en tu colchón que en el banco. Ahí por lo menos nadie te lo quita con una llamada”.

La comerciante también aprovechó para denunciar que en el mercado Unicachi, donde trabaja, los comerciantes vienen siendo víctimas de extorsiones.

La víctima espera que su caso reciba atención urgente y que se adopten medidas más estrictas para proteger a los clientes frente a fraudes electrónicos.

Asimismo, exige que las entidades financieras asuman su responsabilidad y refuercen sus protocolos de seguridad.

Este caso se suma a una creciente lista de denuncias por extorsiones y robos cibernéticos en Lima Norte, reflejando la necesidad de una acción coordinada entre la Policía Nacional, el sistema bancario y organismos de defensa del consumidor para frenar la ola de delitos que afectan a miles de peruanos.